A propósito de su cumpleaños

Dr. Francisco Grullón

“Es injusto premiar a una persona porque cumpla su deber”, fue lo que me contestó cuando yo maravillada frente a él le contaba cuánto lo querían, cuánto le agradecían en su pueblo. 
Francisco Alberto Grullón (Pepe), hoy con 68 años, es un tipo brillante. Es Médico y pintor de profesión, también fundador de la tropa Boy Scout donde hacía el papel de enfermero y profesor de lo que fue una vez la Escuela de Pintura Mario Grullón, quien fue su padre. Perdió a su madre cuando tenía 6 años de edad y me cuenta que el olor a gelatina le recuerda a ella, a los pocos años que la tuvo a su lado.   Recién graduado, encontró un lugar abandonado y, después de averiguar a quién le pertenecía, fue a pedirle que le alquilara una parte para poner un consultorio; para su sorpresa se lo prestaron y ahí inició su historia, en un lugar que hoy tiene 40 años dando servicio a la gente. 
En sus inicios la clínica era de madera y llegó a suceder que se tiraban por el balcón para no pagar la cuenta, me contó sonriendo. «En este lugar hemos realizamos increíbles procedimientos quirúrgicos acompañados de grandes médicos amigos.» 
En el 2009 recibió el premio de héroe anónimo por la Fundación Brugal Cree en su Gente: “no he hecho nada excepcional, mis recursos humanos, mis enfermeras lo han sido todo” me decía. 
Es papá de 6 varones, cuando habla de ellos sus grandes ojos azules brillan como el sol. Grullón ha vivido para servir, no espera aplausos, no ve cuentas de banco, no se cree merecedor de nada aún teniendo tantos méritos en su andar, ha ayudado incansablemente a su comunidad. 
Escribiendo esta historia lo admiro más, porque la sed de aplausos existe en muchos, pero sed de poner sonrisas en las caras de los demás no en tantos. Justo ahí está su grandeza. 💚

Tomado de Esmir Facebook