Kalahari, un espacio para descanzar

Por: Nicolás Santos

Foto: Jorge David Rosario


Pensylvania, Montaña de Pocono.-No pudo ser otro día tan especial, el de escoger como espacio de descanso familiar las amplias instalaciones de  Klahari Resorts & Conventions, un centro de diversión ubicado en Las Montañas de Pocono, Pensylvania.
Cuando hace acto de presencia en el Lobby o entrada principal, pareciera como si estuviera en el mismo centro de la ceiba salvaje del Continente Africano, pues todos los utensilios y decoraciones que aparecen allí son réplicas del mundo animal africano.
El anfitrión de este encuentro extraordinario, doctor Darlin Guzmán y Gabriela, quienes viajaron junto a sus hijos desde España, hizo de este lugar un espacio paradisíaco, pues sus acompañantes hicieron lo mismo, le metieron ganas y le sacaron el cien a cada segundo y minuto que pasaba.
Se sumaron además, la familia de Jorge David Rosario, Martha Peralta, David Rosario, Adriel, Robert, Elisa Guzmán, Vanessa,Ezequiiel, Katty, Fernando, Lisbeth, acompañado de sus hijos.
Luego de pasar una tarde de sanos encuentros, baños, risa, saltos y zambullida en el agua, se pasó a la noche loca, donde Eliza convocó hacer los cuentos e historias que nos sacaron el cansancio y el estrés de la vida cotidiana.
Los que son amantes de visitar lugares acogedores con innumerables variedad de juegos para niños y adultos, ya tienen un espacio donde ir y dejar huellas imborrables en su trayecto por la vida.


A continuación le presentamos una breve historia sobre Kalahari.


HISTORIA

Para celebrar el vigésimo aniversario de la empresa, Kalahari Resorts & Conventions abrió su cuarta propiedad en noviembre. El complejo en Round Rock, Texas, es el primero de Kalahari en abrir en el sur y, con 1.5 millones de pies cuadrados, sigue la tradición de Lone Star State de hacer todo lo más grande posible, ocupando la mitad de un lote de 350 acres. Crecimiento constante La familia Nelson abrió el primer resort Kalahari en 2000 en Wisconsin Dells, Wisconsin, seguido de una propiedad en Sandusky, Ohio, cinco años después. La familia abrió el próximo resort en las montañas Pocono de Pensilvania 10 años después de eso, aunque Travis Nelson, un miembro propietario de la compañía, dijo que la familia estaba buscando activamente un lugar para construir un resort en Texas antes de que abriera el hotel. La ubicación de Texas es ideal, dijo Natasha Nelson Lucke, hija de los fundadores Todd y Shari Nelson, así como miembro propietario de Kalahari Resorts & Conventions y diseñadora de interiores de la compañía, porque está cerca de varios mercados alimentadores. “Nos gusta estar cerca de Austin, la capital, porque el 50 por ciento de nuestro negocio es en realidad un negocio grupal y luego los otros 50 son transitorios”, dijo. El establecimiento también se encuentra a pocas horas en coche de Houston, San Antonio y Dallas. Más allá de eso, señaló Nelson, la economía del estado ha estado «en auge». Durante el proceso de desarrollo, el equipo de Kalahari se mantuvo en contacto con los funcionarios de la ciudad y con los dos alcaldes diferentes que han ocupado el cargo, dijo Nelson. “Y eso fue realmente lo que selló el trato: los funcionarios de la ciudad, el alcalde, Laurie Hadley (la administradora de la ciudad), dijeron: ‘Te queremos y haremos lo que sea necesario para que esto suceda’. Trabajaron con nosotros desde el principio y realmente nos ayudó a conseguir lo que parecía imposible «. Desde la concepción hasta la apertura, el proyecto tomó cinco años, incluidos 30 meses de construcción. La pandemia de COVID-19 se produjo durante el último tercio de la construcción, pero el equipo pudo utilizar el tamaño del complejo para su beneficio. “El parque acuático interior tiene techos de 90 pies de altura y 225,000 pies cuadrados, por lo que realmente puede encontrar espacio [para] esparcirse, para poder tener una distancia segura”, dijo Nelson. La compañía también hizo cumplir, “estrictamente”, una política de mascarillas y una desinfección regular de todas las superficies, agregó. El modelo original de la compañía en el norte es que las familias vengan a un parque acuático cubierto cuando no pueden salir. Texas tendría un clima decididamente diferente, tanto literal como estéticamente, por lo que el equipo contrató a HKS Architects, con sede en Dallas, para ayudar al complejo a aprovechar el espacio interior y exterior. Durante el proceso de desarrollo, el equipo decidió que aún era necesaria una piscina cubierta. «Estuvimos trabajando este verano aquí en julio y agosto, y haríamos cualquier cosa para no estar al aire libre», bromeó Lucke. «Pensamos que será lo opuesto a nuestros otros resorts». Las áreas interiores estarán más concurridas en el verano, explicó, mientras que los inviernos templados serán cómodos para las actividades al aire libre. Inspiración La marca Kalahari toma su nombre del desierto que cubre gran parte de Botswana, así como partes de Namibia y Sudáfrica, y los hoteles de la compañía incorporan elementos de diseño de diferentes culturas africanas. La propiedad más nueva combina el diseño africano y de Texas, dijo Lucke. “Tenemos estos hermosos muros de piedra en nuestra entrada que se supone que replicarán las ruinas del Gran Zimbabwe, pero usamos losas de Texas para crear la apariencia”, dijo. «Estamos usando muchos materiales naturales y cueros y madera hermosa». Para obtener los elementos africanos de la propiedad, el equipo compró piezas de artistas en Zimbabwe, Zambia, Tanzania, Sudáfrica, Ghana, Kenia y Mozambique. Pero a medida que el proyecto cobró vida durante el desarrollo de cinco años, Nelson dijo que el equipo finalmente se dio cuenta de que su apetito era mayor que su presupuesto, y algunos elementos planificados tuvieron que ser recortados. “Teníamos el bar de la piscina en la azotea más hermoso jamás diseñado y, desafortunadamente, solo se puede hacer mucho”, dijo, reconociendo que el presupuesto del proyecto se extendió muchas veces. “Así que hemos perdido algunas cosas que solo nosotros sabremos que alguna vez serían parte del resort, y eso es solo una parte del proceso, desafortunadamente. La ingeniería de valor es parte de cada proyecto, y este no fue diferente «.