Los desatinos de una guerra equivocada

Por: Nicolás Santos/ Director

Estados Unidos, New Jersey.- Sin bien es cierto que Rusia, encabezado hoy por el presidente Vladimir Putin, dentro de su posición económica, geopolítica y meramente política, tendrán sus razones para la invasión a Ucrania, no menos cierto que, esta decisión ineludible tendrá a largo plazo efectos catastróficos no sólo para Rusia sino también para el resto del mundo.

Esto así, porque Ucrania significa un punto clave para Rusia, tanto en la parte geopolítica, económica y militarmente hablando para control de sus bases proyectadas hacia los países de  occidente que pertenecen a la OTAN.

La trascendencia de esta guerra entre Rusia vs Ucrania tiene ribete eminentemente mundiales, debido a que, de Rusia dependen muchos países de latinoamérica e inclusive Estados Unidos, en el ámbito del suministro de petróleo que ya afecta esta gran nación con el aumento de los combustibles.

La decisión de Putin de invadir Ucrania también ha significado que tanto la Unión Europea como Estados Unidos, hayan puesto severas sanciones nunca vista a un país. Esto ha generado serios disgustos en la población y los oligarcas de Rusia, provocando manifestaciones en las principales vías de Moscú.

No obstante, el presidente Putin ha considerado esas sanciones por parte de Estados Unidos y el occidente «un juego sucio», ya que todos ellos son los mismos que maúllan cuando les afecta sus intereses.

Aun así, el presidente Ruso no debe confiarse y gritar que ya ganó. Creo que Putin necesitará algo para declarar victoria. No puede aceptar la derrota porque políticamente eso sería demasiado arriesgado para él y podría tener implicaciones muy serias para su liderazgo. 

Mientras tanto la población civil de Ucrania recibe los mortíferos bombardeos ruso y con un presidente,  Voldimer Zelenski, que no da brazo a torcer encabezando batallones en la zona donde se libran las hostilidades, al parecer ese pueblo será masacrado, pues las grandes potencias, OTAN, Estados Unidos mantienen la posición de no enviar refuerzos con saldados y armamentos a la zona de conflicto.

A pesar de que el antagonismo cursa su tercera semana se registran bajas de ambas partes y que de acuerdo a las informaciones que publican y manejan los medios de esos países carecen de veracidad al momento de ofrecer estadísticas del conflicto.

Hasta el momento esos dos países mantienen un «supuesto» diálogo de concertación para llegar a un acuerdo que cesen las hostilidades, pero los esfuerzos en esa dirección han sido infructuosos.