Los ovnis

Benjamín Morales Meléndez

El Departamento de la Defensa de Estados Unidos admitió que ha documentado alrededor de 400 encuentros con los llamados ovnis, la abreviación del concepto “Objeto Volador No Identificado”o UFO, en inglés.

La admisión se dio ayer en la primera audiencia congresional en 50 años que atendió el espinoso tema, del cual se ha hablado mucho por décadas, pero sin una confirmación oficial pública a esta escala, para la cual se presentaron fotos y vídeos de los encuentros.

La noticia ha sacudido a muchos, sobre todo, a los negacionistas de la posibilidad de que haya vida extraterrestre  y a los creyentes en las teorías de conspiración que creen que los gobiernos se confabulan para tapar la existencia de seres vivos en otras partes del Universo.

Lo que ocurrió ayer en el Capitolio federal no debe verse ni como una cosa ni como la otra. Si bien marca un antes y después en cómo los seres humanos debemos mirar la relación con nuestras creencias básicas, lo cierto es que ni confirma ni rechaza que haya vida en otros confines del Universo. 

La confirmación a nivel oficial de que los ovnis existen lo que nos invita es a flexibilizar la visión que tenemos de la Humanidad y su alcance. Primero, sino se trata de naves extraterrestres, entonces es fascinante el hecho de que hay seres humanos inventando objetos voladores que ni la mejor tecnología militar puede identificar. Segundo, si se tratara de aparatos provenientes del espacio, entonces sería la confirmación de que no estamos solos en este mundo, lo cual cambiaría para siempre la historia que conocemos.

A mí este tema me atrae. No creo que estemos solos en este universo tan grande y repleto de posibilidades, pero tampoco creo que estos ovnis se traten de extraterrestres jugando de esconder con nosotros. Me parece que en algún momento de nuestra existencia llegará un cruce como este y descubriremos que hay vida en otros planetas. No seres humanos, como nosotros, pero sí algún tipo de vida, sea en la forma que sea.