Medio ambiente: ¿por qué sería una catástrofe que desaparecieran las abejas y qué puedes hacer tú para evitarlo?

¿Qué tienen en común un pepino, una taza de café y un mango?

En apariencia, no mucho. Sin embargo, los tres le deben su existencia a un insecto sin cuyos servicios tampoco existirían muchos de los alimentos a los que estamos acostumbrados: la abeja.

Sin ellas, tendrías que olvidarte del jugo de naranja en tu desayuno, del dulce de arándanos o de fresas para las tostadas, de las almendras, las manzanas, los mangos, los calabacines, los tomates, los kiwis, las sandías… y otro sinfín de alimentos que forman parte de la mesa cotidiana.

Estos insectos de poco más de un centímetro de largo han aparecido con gran asiduidad en las noticias en los últimos años.

En primer lugar por el alarmante declive de sus poblaciones, sobre todo en Estados Unidos y Europa, pero también gracias a una serie de estudios que reivindican sus servicios a los ecosistemas, entre ellos su habilidad para incrementar el rendimiento de los cultivos -y por lo tanto, de lo que comemos- en cerca de un 25%.

Alimentos nutritivos

«Las abejas polinizan la mayor parte de las plantas que existen«, le explica a BBC Mundo Carlos Vergara, doctor en entomología y profesor de la Universidad de las Américas Puebla, en México.

Abeja
Pie de foto,Aunque las abejas no son las únicas que lo hacen (las polillas, las hormigas, las aves y los murciélagos, entre otros, también brindan este servicio), representan el 90% de la polinización por un vector animal.

«Todas las plantas que tienen flor necesitan ser polinizadas para producir semillas y sobrevivir. Y, cerca de las dos terceras partes de la dieta de los seres humanos, provienen de plantas polinizadas».

Es a través de la polinización que los granos de polen se transfieren de la parte masculina de la planta a la femenina, o de una planta a otra de la misma especie, dando como resultado las semillas que forman las frutas y vegetales que consumimos.

Es decir, haciendo a un lado los alimentos básicos como el trigo, el arroz o el maíz que son polinizados por el viento, todos los otros alimentos ricos en micronutrientes dependen de las abejas.

Curiosidades de las abejas

2.000

flores puede llegar a visitar una abeja en un día

  • 200 veces por segundo aletean las abejas cuando vuelan
  • 800 son los km que recorre una abeja en su vida
  • Memoria: Las abejas pueden recordar rasgos en el paisaje, por eso saben dónde están sus colmentas.

«Nuestra dieta sería no sólo muy aburrida, sino también incompleta», enfatiza Vergara.

En síntesis, sin polinización no corre riesgo la seguridad alimentaria, pero sí peligra la seguridad nutritiva.

Efecto en cascada

La polinización no sólo es crucial para los alimentos que ingerimos directamente.

También es vital para la reproducción de plantas utilizadas para alimentar al ganado y otros animales en la cadena alimentaria, y para mantener la diversidad genética de las plantas con flores.

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Pie de foto,De las cerca de 20.000 especies de abejas que existen, unas 20 se utilizan para la polinización.

También para las plantas que se utilizan como biocombustibles (canola y aceite de palma), fibras como el algodón, plantas de usos medicinales y ecosistemas como los bosques, fundamentales para preservar los recursos hídricos.

«La falta de abejas provocaría un efecto en cascada: si no tenemos semillas no tendríamos pasto, ni flores, ni frutas, ni animales que se alimentan de frutas. Las abejas y los demás polinizadores juegan un rol fundamental en la regulación de los ecosistemas», le explica a BBC Mundo Carolina Starr, consultora sobre Biodiversidad y Servicios a los Ecosistemas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Fruta deformada

Cuando una planta no ha sido visitada por muchos polinizadores los resultados son evidentes.

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Pie de foto,La polinización puede ser controlada con abejas manejadas por un apicultor, o por abejas silvestres.

«Si ves una fruta deformada, es -por lo general– porque las abejas han visitado un solo lado de la flor», señala Barbara Gemmill-Herren, experta en servicios ecosistémicos y exasesora de la FAO.

Aunque estas frutas sean comestibles, los productores no pueden venderlas y acaban en la basura.

Por otra parte, «la planta invierte más recursos en la flor que ha sido más polinizada, y esto significa que la fruta que nace de esa flor tendrá un valor nutritivo más elevado», agrega la experta, «además de tener mejor sabor».

El problema es más agudo en las plantas que dependen exclusivamente de las abejas u otros polinizadores, como las almendras o el maracuyá.

En el caso del café de altura (que se cultiva por encima de los 900 metros), por ejemplo, que se puede autofecundar, la falta de abejas reduce la cantidad y calidad de los granos.

BBCMUNDO