Nuevo Alcalde de NYC caminará por un campo ‘minado’ de planes de rezonificación en el Bajo Manhattan y la zona costera de Brooklyn

Al igual que la violencia criminal, la crisis de los desamparados, el hacinamiento en Rikers Island y el deterioro ascendente de las unidades de vivienda pública, el nuevo Alcalde que se elegirá este martes recibirá otra gran ‘papa caliente’: ¿Cómo evitar que los cambios aprobados por la municipalidad en el uso de la tierra, no terminen expulsado a los más pobres de sus propias comunidades?

El próximo mandatario municipal heredará un par de planes de rezonificación planteados por el saliente Bill De Blasio, minados por explosivas controversias.

La semana pasada el plan de rezonificación de partes de SoHo y NoHo, en el Bajo Manhattan, superó su último obstáculo. Los miembros de la Comisión de Planificación de la Ciudad votaron unánimemente a favor de la propuesta que sigue siendo rechazada frontalmente por la Junta Comunitaria de ese sector.

Los funcionarios de la Ciudad aducen que se abre el camino para la construcción de hasta 3,500 apartamentos nuevos, incluidos hasta 900 unidades subsidiadas para neoyorquinos de ingresos bajos, a través del requisito de Vivienda Inclusiva Obligatoria.

Es la última rezonificación que De Blasio está intentando lograr bajo su administración, pero que sigue recibiendo fuertes resistencias, que deberá abordar el nuevo ocupante de su silla en el City Hall.

“Este paso desastroso en la modificación de las variables urbanas, hará que estos vecindarios sean más ricos y más costosos, y menos diversos, a pesar de la postura deshonesta del Alcalde quien trata de vender lo contrario”, dijo Andrew Berman, director ejecutivo de ‘Village Preservation’.

Los adversarios a la idea temen no solo que sitios históricos sean “aplastados” por los desarrolladores, sino que las nuevas permisologías para una avalancha de condominios de lujo, grandes cadenas de tiendas, torres de oficinas corporativas y hoteles de alta gama en esos vecindarios termine desplazando a sus residentes más pobres. Particularmente quienes viven en áreas del Barrio Chino.

El Concejo Municipal tiene ahora 50 días para revisar el plan, realizar cambios y votar.

Ya hay registros muy claros de esta “expulsión” de residentes en Williamburg (Brooklyn), en áreas del Alto Manhattan Long Island City (Queens), que temen ahora los residentes del Bajo Manhattan, particularmente en partes del Barrio Chino.

“No se trata de oponerse al desarrollo y a la modernidad, sino que la historia reciente lo ha dejado claro. Hacen torres residenciales modernas en un barrio y los landlords alrededor empiezan a aumentar los precios de los edificios viejos porque el vecindario mejoró. Ese es el drama”, describió Luisa Pereira, una dirigente comunitaria dominicana del Alto Manhattan quien asegura fue desplazada de Inwood a El Bronx hace cuatro años.

La otra controversia que quedará encendida tras la salida De Blasio, surge con un nuevo megaproyecto habitacional de 8,500 unidades en el área costera del vecindario Gowanus, en Brooklyn, que estaría finalizado en el año 2035, cuyo cambio de zonificación de “industrial a residencial”,  ya tuvo el visto bueno por el Departamento de Planificación de la Ciudad (DCP) y se acerca también a su votación final en el Concejo Municipal. Ahora tropieza con una demanda por parte de organizaciones de base que tratan de impedir a toda costa esta aprobación.

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