Tragedia en una pijamada: niño hispano se mató con una pistola que llevó un invitado de 15 años

Una pijamada infantil terminó en una tragedia que enluta a la comunidad hispana en San Diego. Y es que un niño de 12 años murió al dispararse por accidente con un arma que un invitado de 15 años llevó a la reunión.

Max Mendoza invitó a sus amigos al departamento donde vivía junto a su madre en Chula Vista. Todo se desarrollaba con normalidad hasta que la familia escuchó un disparo en la habitación y corrió de inmediato. Era sábado por la mañana.

Aida, la mamá de Max, encontró a su hijo sangrando y de inmediato lo llevó a un hospital, donde murió minutos más tarde.

La policía interrogó al niño que llevó el arma y lo entregó más tarde a la familia. Se investiga cómo obtuvo la pistola y a quién pertenece.

“Lo extraño… Tenía un gran corazón, y un gran corazón”, contó Aida a San Diego Tribune el domingo.

La tragedia impactó a la comunidad que colocó un memorial improvisado afuera de los condominios de Woodland Hills donde vivía. “Larga vida a Max”, se lee en el tributo.

“Es el chico más inteligente, guapo y dulce que podrías haber conocido”, contó al diario californiano Eliadora Foster. De acuerdo a los vecinos, Max cuidaba a sus cuatro hermanas menores y las ayudaba a andar en bicicleta, patineta y nadar.

“Era el hombrecito de la casa”, agregó Foster.

“Todo el vecindario lloró porque es tan especial. Duele que se haya ido. Nos lo quitaron demasiado pronto”, concluyó.

Fuente el diario