Nos Hemos Convertido En Una Masa Inerte. En solidaridad con el periodista Marino Zapete

Por: Fernando Santos

            New Jersey, Estados Unidos.-Cuando las condiciones que hacen posible la democracia en una nación tratan de ser maquiavélicamente aniquiladas por élites políticas y económicas, como es el caso dominicano, debería de esperase una respuesta contundente por parte de los individuos que conforman el país. Sin embargo, en República Dominicana hemos experimentado una total indiferencia y complicidad del pueblo frente al atropello sin escrúpulos de la institucionalidad, democracia, y los valores que fomentan el buen vivir.

            Inactivo, ineficaz, incapaz de reacción; así define la RAE algo inerte. El pueblo dominicano se ha convertido tristemente en esa fría definición. Nos hemos transformado en una sociedad inactiva en lo que concierne al apoyo de las causas justas y el fomento de principios enaltecedores de valores, ineficaces en velar por el desarrollo de un ambiente plausible e incapaces de reaccionar a los inconcebibles abusos que un puñado de canallas vilmente efectúan. Aunque existen incontables ilustraciones que sostienen cada uno de estos postulados, me limitaré a decir un ejemplo que engloba las tres vertientes: las infames, antidemocráticas y cobardes persecuciones que se le han llevado a cabo a reconocidos periodistas de la nación con el tétrico objetivo de acallarlos, tal es el caso de Edith Febles, Rosa Encarnación y recientemente el caso que nos ocupa, Marino Zapete.

            El caso del distinguido comunicador Marino Zapete representa el más reciente aplacamiento a la democracia y nos deja claramente dicho que nuestra sociedad está inerte. Nuestra actitud pasiva en defender la noble causa de dicho informador es completamente reprochable y deja mucho que desear. Además, nuestra incompresible ineficacia de velar por un país donde profesionales imparciales y de buena fe puedan hacer uso de aquel noble principio democrático de la libre expresión, nos deja con la mancha indeleble de la culpabilidad. Por último, nuestra incapacidad colectiva de reaccionar con sensatez y valentía ante tal despreciable acto de abuso de poder, pusilanimidad y bajeza parecería sacada de una película de terror de muy mal gusto.

            Por otro lado, muchos señalan a nuestros funcionarios, jueces y políticos como los encargados de proteger el bien común, evitar que situaciones de la índole que estamos viviendo ocurran y promover la democracia. Pero, francamente, a la mayoría de nuestros representantes, que llevan una vida de lujos y placeres, poco les importa que la democracia sea estable, que exista un bien general o que actos de bajezas semejantes tengan lugar. Peor aún, muchos están parcializados y más bien ocupan el papel de pseudo oligarcas porque obtienen los puestos estatales para defender sus intereses y lo de los suyos, pero nunca los del pueblo.

            Al final del día es el pueblo que es la mayoría. La unidad siempre hará la fuerza y podrá contrarrestar cualquier tipo de barbarie patrocinada por esos pocos que juraron por nuestra patria y por su honor cumplir y hacer cumplir las leyes del país. Empero, si seguimos por esta trayectoria en la cual interpretamos el papel de un conjunto subyugado e inmóvil ante los ojos de nuestros gobernantes, es inevitable que abusen del poder otorgado y que cometan delitos a sabiendas que nadie les reclamará.

1 pensamiento sobre “Nos Hemos Convertido En Una Masa Inerte. En solidaridad con el periodista Marino Zapete

  1. Completamente de acuerdo, ya que nuestras institucionalidad está muy comprometida por que si no eres parte de sistema corrupto, eres el malo y el caso de Zapete es uno de tantos que están ocurriendo en nuestra hermosa isla. Todos debemos unirnos y hacer más por nuestra República Dominicana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *